23 de març 2009

El Patronat Municipal d’Habitatge modifica el proyecto de demolición y conserva más elementos
LAURA MOYÀEl proyecto de demolición de la fábrica de Can Ribes, provocado por las obras de la calle Brotad, mantendrá más elementos de los previstos en el proyecto inicial. La semana pasada, la Ponència Tècnica de Patrimoni dio el visto bueno a la segunda propuesta del Patronat Municipal d’Habitatge, tras un primer intento fallido tras considerar los técnicos que se destruían demasiados elementos. Ahora, Cort ha aumentado el número de elementos arquitectónicos protegidos, incluyendo la preservación de la antigua nave de vapor y las calderas para convertirlas en un espacio museístico que explique la historia de Can Ribes.
Una de las nuevas actuaciones consistirá en preservar parte de la nave de acabados, donde se conservará el pavimento original y algunas de las estructuras originales. La construcción permitirá abordar la utilidad de este espacio cubierto como cierre de la plaza. El proyecto también propone mantener la fachada de la nave de hilatura. El resto se demolerá porque no se encuentra en un estado de conservación óptimo y, también, porque no supone una mejora en el lenguaje unitario y de conjunto que quiere aplicarse a la propuesta.
Nuevos elementos
La iniciativa más novedosa será la preservación de forma íntegra de la nave del vapor y de las calderas. El objetivo es recuperar todo el edificio, tanto en superficie como en el subsuelo, y convertirlo en un espacio museístico. Durante los trabajos realizados antes de iniciar las obras, se han encontrado nuevos elementos que el Patronat Municipal d’Habitatge ha decidido incluir en el diseño. De entrada, se ha localizado la ubicación de la galería de servicios inferiores donde todos los edificios productivos del sector sur de Can Ribes estaban conectados por un único sistema de transmisión. Las naves tiene unos 40 metros de longitud y bóvedas de marés. Otro de los hallazgos ha sido la galería de humos que, procedente de la nave del vapor y las calderas, llega hasta la chimenea de la fábrica de Can Ribes. Está ejecutada en ladrillos macizos refractarios para soportar mejor las temperaturas del humo. Las dos galerías se cruzan. La propuesta formará parte del espacio museístico que servirá para interpretar y dar a conocer la historia industrial de la fábrica, situada en La Soledat. Tras la ponencia técnica, queda contar con la aprobación de la Comissió Insular d’Urbanisme i Patrimoni del 27 de marzo.